El primer túnel del viento de Madrid, el Windobona, fue la excusa perfecta para un plan de familia diferente. En abril de 2017 fuimos a probar la sensación de volar sin avión, sin paracaídas y con los pies en el suelo (más o menos). Con 3,1 millones de visualizaciones fue uno de los vídeos más vistos de ese año.
Qué es un túnel del viento y cómo funciona
Un túnel de viento vertical (o indoor skydiving) es una instalación donde un flujo de aire ascendente a alta velocidad te mantiene en el aire sin necesidad de saltar desde ningún sitio. El efecto es exactamente el de caída libre: el cuerpo flota, los movimientos cambian el eje de vuelo y puedes ganar altura o descender controlando la postura.
La diferencia con el paracaidismo real es que aquí hay instructores dentro del túnel contigo, el entorno está completamente controlado y no hay altura real. El vértigo viene de la sensación, no del peligro.
Con niños en el túnel de viento
La edad mínima para volar en un túnel de viento suele ser 4-5 años según la instalación. Los niños aprenden la postura básica en minutos (brazos hacia los lados, espalda arqueada ligeramente) y en su primer turno ya están flotando sin apoyo. La curva de aprendizaje es sorprendentemente rápida.
Lo que más sorprende del vídeo es la diferencia de reacción entre los Familukis: hay quien se lanza sin miedo desde el primer segundo y quien necesita el primer turno completo para relajarse. Muy recomendable como plan de tarde diferente para familias con niños a partir de 5 años.
¿Te gustaría sentir lo que es poder volar? ¿Sí? Hemos buscado el primer túnel del viento de Madrid y hemos querido experimentar la sensación de volar ¿Nos acompañas? Queremos dar las gracias a Windobona por el fantástico trato que hemos recibido. Os dejamos su Web por si queréis volar como los famil.