Este día quedará para siempre en nuestra memoria. Mi hermano, Manuel Zamorano, fue el encargado de dar el pregón de las fiestas de nuestro pueblo… y lo que no sabíamos es que su gran amiga, Belén Esteban, aparecería por sorpresa para acompañarle. Pasacalles, emoción, risas y mucha familia. Grabamos.