Benidorm tiene fama de playa y rascacielos. Lo que nadie te dice es que puedes hacer cable ski en plena bahía, elevarte en parasailing con toda la familia, ver peces desde un barco submarino o recorrer Sierra Helada en un 4x4 con Marco Polo. Nosotros fuimos sin plan cerrado y volvimos con la agenda tan llena que no dimos ni la mitad.
Esta guía recoge todo lo que probamos y lo que tenemos pendiente para la próxima visita. Hay planes para todos: familias con niños, parejas buscando algo distinto o quien quiera aprovechar un fin de semana completo.

Cable ski en Benidorm, el plan que nadie nos contó
Esta fue nuestra gran sorpresa. En la Playa de Levante hay una instalación de cable ski que muy pocos turistas conocen, porque desde la orilla no se ve bien. Solo cuando te alejas un poco en barca aparece la estructura completa: cables, torres, una plataforma flotante y gente deslizándose a toda velocidad con Benidorm de telón de fondo.
El cable ski funciona con un motor central que arrastra a los riders por un circuito cerrado sobre el agua. No hace falta experiencia previa: los instructores enseñan en el momento y hay tablas para todos los niveles.

Lo que sí hay que tener claro es que te vas a mojar, y bastante. El primer intento casi nadie se queda en pie, y eso forma parte de la gracia. Los más pequeños pueden probar el kneeboard, una tabla corta en la que se va de rodillas y que es mucho más fácil de controlar.

El precio ronda los 15-20 euros por sesión con el equipo incluido. Mejor ir a media mañana: hay menos espera y el mar suele estar más tranquilo. Conviene llamar antes para confirmar horarios porque dependen del tiempo.
Parasailing en Benidorm: volar sobre la bahía
Si el cable ski nos sorprendió, el parasailing fue la experiencia que más nos pidieron repetir los niños. Se contrata directamente en la playa de Levante, sin reserva, y en cuestión de minutos estáis en el barco esperando turno.

Se sube en grupos de dos o tres personas, con chaleco salvavidas y con el instructor controlando la cuerda desde la barca. La sensación de elevarse despacio mientras Benidorm se va haciendo pequeño debajo es de las que no se olvidan. Las vistas de la bahía desde arriba, con la Isla de Benidorm al fondo y los dos paseos marítimos a los lados, son espectaculares.

El vuelo dura unos 10-15 minutos. Lo pueden hacer desde niños de 6-7 años hasta adultos sin límite de edad, y no hay que tener ninguna habilidad especial. Es puro disfrute pasivo desde las alturas. El precio ronda los 30-40 euros por persona dependiendo de la temporada.
Excursiones en barco, isla de Benidorm y barco submarino
A tres kilómetros de la playa está la Isla de Benidorm, pequeña, deshabitada y parte del Parque Natural de Serra Gelada. Desde el puerto salen varias embarcaciones a diario.

Una de las opciones que más gustó a los niños fue el barco submarino: una embarcación con ventanas sumergidas en la parte inferior desde donde se ven los fondos marinos sin mojarse. Los peces se acercan bastante y la experiencia es muy distinta al snorkel porque lo hace cualquiera, incluso quien no sabe nadar.

Para quienes sí quieren meterse al agua, la isla es uno de los mejores sitios de la zona para hacer snorkel. El agua es clara, hay mucha vida marina cerca de las rocas y la sensación de estar en un rincón sin turistas a 10 minutos del paseo marítimo es difícil de explicar.

Las excursiones en catamarán que combinan la isla con paradas para nadar en calas se reservan en el mismo puerto. En agosto conviene ir temprano porque se llenan rápido.
Qué hacer en Benidorm con niños
Benidorm es uno de los destinos más equipados de España para familias. Las opciones no se agotan en la playa.
Terra Mítica: Grecia, Egipto y Roma a 10 minutos
Terra Mítica recrea escenarios de cinco civilizaciones del Mediterráneo antiguo con atracciones para todas las edades. La zona de Egipto con su pirámide a escala y las esfinges es de las más fotografiadas. La de Grecia tiene el escenario más espectacular para fotos, con columnas clásicas y estatuas.

Las atracciones combinan agua, altura y velocidad. Hay zonas para los más pequeños y atracciones fuertes para los mayores, así que la familia se puede separar un rato sin que nadie se aburra.

Algo que no sabíamos: Terra Mítica tiene zonas preciosas para pasear incluso sin subirse a ninguna atracción. El entorno del lago artificial con la pirámide al fondo es una de las mejores fotos de familia que sacamos en todo el viaje.

Aqualandia: el parque acuático más grande de la zona
Aqualandia es el parque acuático de referencia en Benidorm, con toboganes de todos los niveles desde los más tranquilos para los pequeños hasta los más verticales para los que buscan adrenalina. En verano conviene llegar cuando abre porque a mediodía hay espera en casi todos los toboganes grandes.

También tiene zonas de olas, río lento y una piscina de olas. Una jornada completa ahí da para mucho más de lo que parece desde fuera.

Terra Natura y Mundomar son otras dos opciones: el primero es un zoo interactivo con recintos abiertos, el segundo mezcla delfines y leones marinos con espectáculos. Combinan bien en la misma jornada porque comparten acceso.
Ruta en 4x4 por Sierra Helada con Marco Polo
Una de las excursiones que no habíamos planificado y que resultó ser de las mejores del viaje. Marco Polo Expeditions organiza rutas en 4x4 por Sierra Helada, el parque natural que separa Benidorm de l’Alfàs del Pi. Se sube en los jeeps descubiertos, se para en miradores que no salen en los mapas y se llega a rincones de los acantilados que a pie tardarías el doble en alcanzar.

La misma empresa organiza excursiones a las Fuentes del Algar, las cascadas de agua dulce que están a unos 25 kilómetros de Benidorm. Se puede combinar el baño en las pozas con la ruta en 4x4 en el mismo día. Para los niños es uno de esos planes que recuerdan más que cualquier parque temático.
Qué hacer en Benidorm que no sea playa
Esta es la pregunta que más se busca sobre la ciudad, y tiene respuesta fácil: hay mucho más de lo que parece.
El casco antiguo es lo primero que sorprende a quien llega con la imagen de bloques de apartamentos. Subís por unas calles estrechas encaladas y llegáis al Mirador de la Punta Canfali, con vistas a las dos playas a la vez. Hay una iglesia del siglo XVII y terrazas pequeñas donde tomar algo sin el ruido del paseo marítimo.
Serra Gelada tiene rutas señalizadas sin coches con miradores sobre el Mediterráneo. El camino al Faro del Albir son unos 4 kilómetros de ida y con niños mayores de 6 años es perfectamente asequible. La parte alta de la ruta, cerca de los acantilados, es de las vistas más impresionantes de la Costa Blanca.
El Mercado Municipal abre por las mañanas y es donde compra la gente del pueblo. Si os alojáis con cocina merece una visita. Si no, es igualmente curioso para ver el contraste con el Benidorm turístico de la primera línea.
Qué hacer en Benidorm de noche
La noche de Benidorm es espectacular desde arriba. La zona del Rincón de Loix concentra bares y discotecas hasta la madrugada, pero lo que más nos sorprendió fue subir al mirador de Serra Gelada después de cenar y ver el skyline iluminado sobre la bahía.

Para plan nocturno con niños, hay espectáculos de variedades en varios hoteles grandes que admiten entradas sin alojarse. El paseo de la Playa de Poniente tiene terrazas tranquilas con vistas al mar. Y el casco antiguo de noche, con las calles iluminadas y sin el calor del día, merece un paseo aunque solo sea para tomar un helado.
Excursiones desde Benidorm
Guadalest es un pueblo medieval encaramado sobre una roca, a unos 20 kilómetros. El castillo está en lo alto y las vistas del embalse desde arriba son de las más fotografiadas de la Comunidad Valenciana.
Altea está a 12 kilómetros por la costa. Casco antiguo con cúpula azul de iglesia, calles blancas cuesta arriba y galerías de arte. Es el antídoto perfecto al bullicio de Benidorm y se puede combinar en la misma mañana.
Fuentes del Algar son las cascadas de agua dulce a 25 kilómetros. En verano hay bastante gente pero las pozas naturales compensan. Se puede ir en coche propio o con la excursión de Marco Polo que lo combina con la ruta en 4x4.
Tabarca es la única isla habitada de la Comunidad Valenciana, a poco más de una hora en ferry desde el puerto. Las aguas que la rodean son reserva marina, con visibilidad excepcional para el snorkel.
Benidorm en un día o en un fin de semana
Si solo tenéis un día, el esquema que mejor nos funcionó fue: mañana en el cable ski o parasailing, tarde en el casco antiguo y el mirador, noche viendo el skyline iluminado desde arriba. En cinco o seis horas cubríais lo esencial sin agobios.
Para un fin de semana completo: sábado con Terra Mítica o Aqualandia y por la tarde barco a la isla con snorkel o barco submarino. Domingo con la ruta en 4x4 por Sierra Helada o excursión a Guadalest y Fuentes del Algar.
Si queréis verlo antes de decidir, tenemos grabado el día del cable ski y del parasailing. Podéis ver nuestro día en Benidorm con el cable ski y también el vídeo del parasailing completo con las reacciones de los niños.