La Navidad en familia es una de esas cosas que depende casi completamente de cómo la organices. En estos años hemos aprendido qué funciona y qué genera más estrés que ilusión, y hemos ido construyendo un repertorio de tradiciones que los niños ya esperan con más ilusión que los regalos mismos.

La carta a los Reyes Magos como evento

En lugar de escribir la carta en cinco minutos, hacemos un ritual: preparamos chocolate caliente, ponemos música navideña, sacamos los catálogos y pasamos una hora decidiendo. La carta acaba siendo mucho más reflexiva y los niños se lo toman más en serio.

El detalle que cambia todo: pedir a los niños que incluyan en la carta algo que quieran para otra persona de la familia, no solo para ellos. Genera conversaciones muy bonitas sobre qué les haría ilusión a los demás.

Tradiciones que repetimos cada año

Algunas tradiciones familiares de Navidad que tenemos ya fijas en el calendario:

El calendario de adviento casero: con chocolatinas, notas con actividades pequeñas y alguna sorpresa de vez en cuando. No hace falta comprar uno de los comerciales: una caja de zapatos con 24 compartimentos funciona igual de bien.

La noche del belén: los niños montan el belén desde pequeños, añadiendo cada año algo nuevo. Lo que empezó siendo un belén de tres piezas es ahora un ecosistema completo con figuras que hemos ido recogiendo de distintos sitios.

El concurso de galletas de jengibre: dividimos la familia en equipos y cada uno decora las suyas. El jurado (los abuelos) elige el ganador. Las galletas quedan tremendamente irregulares y son las más ricas que hemos comido.

Planes de Navidad que funcionan con niños de distintas edades

Para navidades con niños de 3 a 7 años: la Navidad es completamente mágica a estas edades. No hace falta hacer nada complicado. Poner el árbol juntos, ver películas navideñas en familia y prepararles sorpresas en el camino al árbol el día de Reyes es suficiente para que sea una Navidad perfecta.

Para navidades con niños de 8 a 12 años: ya empiezan a tener más criterio y a pedir cosas más específicas. Un buen plan es incluirlos en la organización: que ayuden a decorar, que preparen algo de comer para la cena de Nochebuena o que graben algún momento especial con el teléfono.

Para adolescentes: la Navidad puede pasar a ser aburrida si no se renueva. Planes nuevos cada año (escapada de uno o dos días, actividad familiar que no hayáis hecho antes, cena en restaurante especial) mantienen el interés.

Regalos que funcionan de verdad

Hemos regalado de todo a lo largo de los años y lo que más vida útil tiene son los juegos de mesa, los sets de construcción y cualquier cosa que fomente hacer algo juntos. En los vídeos de la sección de Navidad y Regalos tienes unboxings y primeras impresiones de los juguetes más pedidos, incluidas las reacciones sin filtros de Aroa, Carlitos y Óliver.